Ojalá ahora pudiera llamarte y estuviéramos como antes, como cuando entrabas a mi habitación a darme el tostón, a echarme la bronca o lo que te viniera en gana. Porque te prefiero mil veces así que lo que ahora se nos ha echado encima. Siempre pensé que a mí no me podía pasar, por qué mi padre iba a tener que dejar esta casa. Y de un día para otro todo se me vino encima. Tú ya no estás siempre y yo ya no puedo hablar contigo como antes. Como me gustaría verte y que me saliera decirte todo esto a la cara, pero no puedo porque ahora todo ha cambiado. Porque ahora todo se ha ido a la mierda, porque esta realidad no es a gusto de todos y precisamente en este caso ni en el tuyo ni el mío. Que sepas que nunca nadie ocupará tu lugar, porque si madres sólo hay una padres igual. Y yo te quiero a ti, tú siempre serás mi padre. O como antes te llamaba: mi papi.

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