sábado, 16 de febrero de 2013

Sí, me va el masoquismo.
Y ahora que tengo lo deseado, ¿qué hacer con ello? Esa naturaleza humana que te hace olvidar lo ya conseguido, ese deseo de lo inalcanzable, ese amor platónico que podríamos destacar. Maldito inconformismo y esa manera suya de no tenerme contenta nunca. 
La vida es tan efímera... lo mismo que te la dan te la quitan, y tras de ti quedan los recuerdos de aquellas personas con las que compartiste momentos. Polvo somos y en polvo nos convertimos. ¿Alguien cree que lo puede superar? ¿Quién es capaz de sentirse sobre todo ello? Esa vida que nos dan, bien con cariño, bien entre locuras. La destruyen sin compasión alguna, sin pensar en el qué ocurrira. Aunque todo es un ciclo en el que cada persona se encuentra, porque nada es infinito, nada es para siempre. Sólo el viento recuerda todo lo ocurrido, sólo quien lo sepa leer sabrá lo ya pasado. ¿Pero realmente morimos? No, sólo se muere si eres olvidado, hazte recordar, ama y te amarán. Los que des recivirás. Formemos parte del pasado, el presente y el futuro.

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